El día que Lencho entró a la agencia de yates en chanclas y le dijeron «aquí no contratamos jardineros»
Lencho fue a una agencia de yates por encargo de su patrón y lo rechazaron por su apariencia. Al día siguiente, todo cambió de forma inesperada.
Lencho fue a una agencia de yates por encargo de su patrón y lo rechazaron por su apariencia. Al día siguiente, todo cambió de forma inesperada.
En el patio más peligroso de la cárcel, un recluso tatuado acorrala al novato y le exige su ropa. Pero el chico no se intimida y responde con una calma aterrado